El vértigo en mi entorno familiar
Desde pequeño viví de cerca varias crisis de vértigo en mi familia. Crisis que no llegaron a resolverse del todo: sin tratamiento específico, sin seguimiento. Todo quedaba bajo una etiqueta muy común — “vértigo posicional” — que hoy, con formación en rehabilitación vestibular, entiendo mucho mejor y sé que merece mucho más que una etiqueta.
Cuando sufrí vértigo por primera vez
Al tiempo, fui yo quien lo experimentó. Fue durante unas jornadas de formación sobre fibrosis quística. Un vértigo repentino, de segundos, que no olvidaré. Tuve que salir como pude buscando aire, ampliando la base de sustentación, con inestabilidad importante y náuseas. Al final encontré un parque y un banco donde recomponerme.
Ahí entendí de verdad lo incapacitante que puede ser el vértigo y cómo un trastorno del sistema vestibular puede alterar por completo la vida diaria de una persona.
Fisioterapia, equilibrio y el inicio de todo
Tras terminar los grados de Fisioterapia y Logopedia en la Universidad de Murcia, empecé a trabajar con personas con demencia. Fue entonces cuando tomé conciencia de la enorme cantidad de patologías que cursan con alteraciones del equilibrio y riesgo de caídas — y de lo mucho que puede aportar la fisioterapia.
Desde enseñar a la persona a moverse mejor, trabajar patrones de movimiento, adaptar el entorno, escucharla y comprender sus factores personales. Entendí que cada persona es un mundo. Nuestro trabajo consiste en adaptarnos a ella, no al revés.
Riesgo de caídas: mi Trabajo Fin de Máster
Mi interés me llevó a realizar el Trabajo Fin de Máster sobre riesgo de caídas en personas con demencia, utilizando el dispositivo de análisis biomecánico FallSkip, en el marco del Máster en Fisioterapia Neurológica del Niño y del Adulto de la Universidad de Murcia.
Gracias a ese trabajo pude identificar perfiles de riesgo y diseñar intervenciones específicas con seguimiento — algo que, con perspectiva, valoro enormemente haber podido realizar en ese momento.
Práctica clínica en patología neurológica
Durante este período cursaba también el Máster en Fisioterapia Neurológica del Niño y del Adulto en la Universidad de Murcia, junto a un grupo de compañeros con quienes compartí muchas horas de formación clínica.
Posteriormente desarrollé mi labor clínica trabajando con personas con esclerosis múltiple, ataxia, Parkinson, poliomielitis y otras enfermedades neurodegenerativas. Cada caso me planteaba nuevas preguntas — y cada pregunta me acercaba más a la fisioterapia vestibular.
El descubrimiento de la rehabilitación vestibular
Con todas esas inquietudes, me inscribí en un curso online sobre patologías vestibulares impartido por Sergi Lucas y Javi Fernández — centrado en el vértigo, el mareo, la inestabilidad y el papel del fisioterapeuta en su tratamiento.
Y lo digo claro: me apasionó. Y también me colapsé con tanta información. Pero sobre todo descubrí algo: la rehabilitación vestibular me interesaba incluso más que la neurorrehabilitación, y eso ya era decir mucho.
Formación especializada: Máster en Fisioterapia Vestibular en EUSES
Tras reflexionarlo, me matriculé en el Máster en Fisioterapia Vestibular y Funcional del Equilibrio en EUSES (Girona) — la formación de referencia en España en este campo. Desde la Región de Murcia, me desplazaba a Girona para seguir formándome.
Y así, junto a un grupo extraordinario de compañeros fisioterapeutas de toda España, completé la formación que me ha permitido acompañar hoy a personas con vértigo, mareo e inestabilidad desde Murcia con un abordaje riguroso, actualizado y centrado en cada persona.