Te das la vuelta en la cama y, de repente, la habitación parece girar. O levantas la vista para coger algo de una estantería y sientes que el suelo se mueve bajo tus pies. Dura apenas unos segundos, pero es tan intenso que te deja sin saber qué hacer.
Es muy posible que estés ante el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB): el trastorno del equilibrio más frecuente que existe. La buena noticia es que tiene solución.
¿Qué es el VPPB?
El VPPB (vértigo posicional paroxístico benigno) es un trastorno del sistema vestibular en el que pequeños cristales del oído interno se desplazan hacia una zona donde no deberían estar. Esto altera la información relacionada con los movimientos de la cabeza y provoca episodios breves e intensos de vértigo al realizar determinados movimientos, como girarse en la cama, levantarse o mirar hacia arriba.
Aunque el VPPB afecta al sistema vestibular, no está relacionado con la audición. El sistema vestibular y el sistema auditivo son independientes, aunque se encuentran juntos en el oído interno y comparten la misma zona anatómica.
Sus siglas lo resumen bien:
Por qué ocurre: los «cristales»
Dentro del sistema vestibular existen unas pequeñas partículas de carbonato cálcico —popularmente llamadas «cristales»— que detectan la gravedad y los movimientos lineales de la cabeza. El problema surge cuando alguna de estas partículas se desprende y cae en los canales semicirculares, las estructuras encargadas de detectar los giros.

Cuando esto ocurre, cada vez que mueves la cabeza esas partículas se desplazan dentro del canal y generan una señal de movimiento que el cerebro no esperaba. El resultado: vértigo intenso que aparece de golpe y desaparece en menos de un minuto.
¿Qué síntomas produce?
El síntoma principal son episodios de vértigo —sensación de movimiento rotatorio, tuyo o del entorno, que dura segundos— desencadenados por movimientos específicos: girarte en la cama, levantarte o acostarte, inclinar la cabeza hacia atrás, o agacharte y volver a incorporarte. Pueden acompañarse de náuseas, inestabilidad al caminar y sensación de malestar general tras el episodio.
¿Cuánto dura y qué pasa si no se trata?
Cada episodio dura menos de un minuto, aunque la inestabilidad residual puede mantenerse algo más. El VPPB puede remitir solo, pero en aproximadamente la mitad de los casos reaparece. Mientras dura, afecta a la calidad de vida: dificultad para dormir, inseguridad al caminar, limitación de actividades cotidianas. Los estudios muestran que hasta 1 de cada 4 personas con VPPB desarrolla síntomas de ansiedad, y el propio vértigo y la ansiedad se retroalimentan entre sí —una dinámica que, cuando se prolonga, puede derivar en un mareo postural perceptual persistente (MPPP) ↗. Por eso tiene mucho sentido tratarlo de forma activa en lugar de esperar.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico es clínico: no requiere TAC ni resonancia magnética. La prueba principal es la maniobra de Dix-Hallpike: el especialista lleva al paciente desde la posición sentada a tumbada con la cabeza ligeramente girada. Si aparece un nistagmo característico —movimiento involuntario de los ojos—, el diagnóstico queda confirmado. Maniobras adicionales permiten identificar qué canal está afectado, información clave para elegir el tratamiento correcto.
El tratamiento: maniobras de reposicionamiento
El VPPB tiene tratamiento específico y muy eficaz: unas maniobras en las que se mueve la cabeza del paciente siguiendo una secuencia de posiciones para devolver los cristales a su lugar de origen, donde ya no causan ningún problema. No requieren medicación, no son invasivas y los resultados son rápidos.
¿Puedo hacer las maniobras yo mismo en casa?
Existen tutoriales en internet, pero aplicarlas sin diagnóstico previo tiene riesgos reales:
- El canal afectado puede ser el posterior, anterior o lateral de un lado u otro y existen diferentes formas de tratamiento para cada afectación. Si el canal afectado no es el posterior, la maniobra de Epley no funcionará —o puede empeorar la situación temporalmente.
- Síntomas similares al VPPB pueden tener otras causas que deben descartarse primero.
Lo más sensato es acudir a un titulado en rehabilitación vestibular ↗ que confirme el diagnóstico y aplique la maniobra adecuada a tu caso.
¿Puede volver a aparecer?
Sí. El VPPB tiene una tasa de recurrencia de aproximadamente el 50 % a lo largo de la vida. No es motivo de alarma: cuando recurre, el tratamiento es igual de eficaz. Dos factores se asocian con mayor riesgo de recaída: los niveles bajos de vitamina D —clave en el metabolismo del calcio del que están compuestos los cristales— y la época invernal, cuando la menor exposición solar reduce la vitamina D y la incidencia del VPPB aumenta de forma significativa.
¿Cuándo debo consultar?
No esperes más si:
- Tienes episodios de vértigo breve al cambiar de posición
- El vértigo limita tu movilidad o tu sueño
- Ya has tenido VPPB antes y notas que vuelven los síntomas
- Has probado maniobras en casa sin resultado
Tratamiento del VPPB
Si estás en la Región de Murcia y llevas días o semanas con episodios de vértigo al cambiar de posición, lo más eficiente es acudir directamente a un titulado en rehabilitación vestibular. Un profesional con experiencia en trastornos del equilibrio puede confirmar el diagnóstico con la maniobra de Dix-Hallpike en la primera visita y aplicar el tratamiento ese mismo día. En muchos casos, el VPPB se resuelve en una sola sesión.
Este artículo tiene carácter divulgativo. La información contenida no sustituye la evaluación clínica individualizada por parte de un profesional de la salud.



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